
BLACK BUTTER
DESCRAGA CATÁLOGO
CONSULTAR CV COMPLETO
COLSULTAR DISPONIBILIDAD DE OBRA
Black Butter desarrolla una práctica pictórica situada entre la abstracción gestual y una figuración intuitiva, donde la imagen parece surgir de un proceso de acumulación, impulso y transformación. Su obra se construye a través de capas, manchas, trazos rápidos y zonas de alta intensidad cromática, generando superficies en las que el gesto no funciona únicamente como recurso formal, sino como una forma de pensamiento. La pintura se convierte así en un espacio vivo, inestable, donde las formas emergen, se disuelven y vuelven a aparecer bajo nuevas presencias.
Uno de los elementos centrales de su imaginario es la figura del monstruo. En el trabajo de Black Butter, el monstruo no aparece como una amenaza literal, sino como una metáfora abierta de aquello que habita en el interior: miedo, deseo, contradicción, fragilidad, violencia, humor o resistencia. A veces inquietante y oscuro, otras cercano, irónico o incluso amable, este motivo funciona como un espejo deformado de la experiencia contemporánea. Su pintura no busca representar una escena cerrada, sino abrir un territorio donde lo emocional, lo simbólico y lo visceral conviven en tensión.
En los últimos años, su lenguaje ha evolucionado desde registros más densos y oscuros hacia una pintura más expansiva, donde el color adquiere una presencia cada vez más decisiva. Esta transformación no implica la desaparición de la sombra, sino su integración dentro de una gramática más amplia. Black Butter parece aprender a convivir con su propio monstruo, desplazando la oscuridad inicial hacia composiciones donde la energía, el humor y la vitalidad cromática permiten nuevas formas de lectura.
Su exposición Liquid Skies sintetizó buena parte de este recorrido. Bajo la idea de unos “cielos líquidos” (espacios cambiantes, inestables y en permanente movimiento), la muestra reunió obras donde el monstruo adoptaba diferentes estados: desde presencias lúdicas y cercanas hasta imágenes más densas vinculadas al conflicto, la guerra o la destrucción. En ese diálogo entre sombra y color, entre lo íntimo y lo colectivo, Liquid Skies consolidó el universo de Black Butter como una pintura en proceso de mutación constante, capaz de convertir lo monstruoso en lenguaje, experiencia y posibilidad de transformación.


NEWSLETTER
Forma parte de nuestra comunidad. Suscríbete para recibir invitaciones, novedades y noticias de nuestros proyectos y exposiciones.
